Biología, Margot Bosch

Todos estamos conectados: “La base de la supervivencia de las especies”

La base de la supervivencia de las especies

En un mundo dónde la tierra es una frontera para los mares y los océanos y estos a su vez son las fronteras para la tierra, la movilización se convierte en un problema.

Por evolución adaptativa y genética las especies se diferencian unas de otras convirtiéndose en especies nuevas y distintas entre ellas. En un mismo lugar, conviven unas especies, que después de muchos años han establecido relaciones. Los ecosistemas llevan miles de años funcionando con las mismas relaciones de alimentación, hábito y comportamiento. Unos cazan y otros son cazados a la vez que se alimentan de vegetales. Se constituyen pirámides de población y redes tróficas.

¿Qué son las pirámides de población?

Una especie X que se alimenta de una especie Y debe entender el período de recuperación. Si en un solo día la primera especie, la cazadora X, se come a toda la especie Y, ninguna de las dos va a sobrevivir. La especie Y desaparece por la depredación de X y a su vez ésta desaparece por no tener alimento. Es fácil prever que, para la supervivencia de las dos especies, el número de individuos de la especie cazadora debe ser menor al de la especie depredada Y. De esta manera se consigue una recuperación y por lo tanto el alimento no se termina.

Un ejemplo para entenderlo: El depredador en una sabana es el león y la presa el antílope. Las manadas de antílopes superan en número a las familias de los leones. Si un león o leona come medio antílope al día, es lógico pensar que deberá haber más antílopes que leones para que las dos especies sobrevivan.

Se debe mantener la proporción para tener un equilibrio. Los eslabones más bajos de la pirámide son más grandes (tienen mayor número de población) que los eslabones de arriba formados por los grandes depredadores (con menor población). La estructura de la población se mantiene en el tiempo por la capacidad de carga y la capacidad de recuperación.

¿Qué son las redes tróficas?

Las especies constituyen relaciones de alimentación entre ellas, unas se alimentan de otras y son alimento para otras distintas. La especie X se come a la especie Y que a su vez se come a Z, esta relación seria lineal, se puede apreciar en el mundo natural, pero es más común la red. La red trófica es el conjunto de relaciones lineales entrelazadas, dónde X se alimenta de Y + Z, Y se alimenta de T, Z se alimenta de R + T y así creando muchas relaciones entre todas las especies. Alimentarse de más de una especie es una forma de asegurarse la supervivencia. Si escasea una de las especies que es alimento para otra, siempre tienen una alternativa para vivir.

Las relaciones entre especies se han formado miles de años atrás y son a menudo específicas. Existen adaptaciones de mecanismos especiales para la eficiencia en la depredación de la presa. Durante este tiempo, todo ha sido natural entre especies, se regulaban entre ellas.

¿Cómo se regulan las especies?

Para entendernos fácilmente, usaré el ejemplo de X que se comía a Y que se comía a Z. En el momento en el que, Y se come más a Z de lo que es habitual, la población de Z empieza a disminuir. La población de la especie Z puede llegar a estar en peligro mientras que la población de Y, como está muy bien alimentada empieza a crecer. La población de Y ahora mayor es el alimento de X que empezará a comer más. La mayor disponibilidad de alimento Y para la especie X es una oportunidad. La especie X hará disminuir la población de Y ayudando a la recuperación de la población de la especie Z. Todo está conectado. Cuando Z vuelva a tener mayor población Y volverá a comer más y se recuperará de la creciente depredación de X.

Si todo está conectado, ¿qué problema tenemos?

El problema aparece cuando un ecosistema muy bien instaurado, acostumbrado a sus subidas y bajadas de población se ve modificado. Las relaciones entre las especies son estrechas, un pequeño cambio lo puede echar todo a perder. La aparición de un nuevo depredador en esa red puede provocar una catástrofe.

Si tenemos fronteras naturales que separan ecosistemas, ¿cómo pueden entrar los nuevos depredadores?

Los humanos hemos globalizado el mundo convirtiendo nuestra movilidad mundial en una oportunidad de colonizar nuevos hábitos para muchas especies. Dos continentes antes separados por un océano ahora están conectados diariamente por vuelos y barcos. Dos océanos antes separados por kilómetros de tierra ahora están unidos por las aguas de lastre de los barcos. Además de lo codicia del ser humano de querer animales que no son propios de su lugar. Se construyen zoológicos, parques temáticos con animales, acuarios, reservas animales, se trafica ilegalmente con especies exóticas de otros países ajenos al propio y mucho más.

La introducción de un depredador nuevo a un ecosistema y a una red trófica desequilibra las balanzas y lo desestabiliza toda. Dónde antes X se comía a Y, ahora E la especie introducida se come a Y a la vez que combate con X. La nueva especie puede ser más agresiva que la ya residente o simplemente tener otros mecanismos y comportamientos. Estas diferencias hacen de E una especie capaz de eliminar toda la población de Y. La especie depredadora X ahora tiene una competencia además de la disminución de su recursa. La especie E puede llegar a producir también la desaparición de la especie X. Así, con la introducción de una especie E se causa la desaparición dos especies residentes X e Y.

El ser humano ha abierto las puertas del mundo sin pensar en las consecuencias que esto puede tener. Desestabilizar un ecosistema de miles de años de antigüedad, cuesta muchas vidas y muchas especies. La desaparición y extinción de las especies empieza con nuestras acciones indirecta o directamente. La ambición de tener una especie exótica también abre el mercado negro de la caza ilegal de muchas especies. Estas especies viven en peligro por el dinero que se gana vendiéndolas y a su vez son un riesgo potencial en los ecosistemas nuevos dónde van a ser transportadas.

¿Cómo pueden ser un riesgo potencial?

Existen muchas especies que nosotros los seres humanos no podemos ver. Son de dimensiones muy pequeñas o bien se encuentran en el interior de otras especies, asociadas con simbiosis o parasitismo. Una especie transportada por el motivo que sea puede llevar consigo especies asociadas que también pueden ser nuevas para el ecosistema. Así pues, se puede generar la aparición de enfermedades que con frecuencia transmiten los parásitos. Los virus y bacterias que viajan en los animales pueden generar pandemias que terminen con poblaciones enteras.

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