Margot Bosch, Medio Ambiente

La importancia de cuidar el mar que corre por nuestras venas

En el mar aparece un fenómeno que se llama bioacumulación, un gran monstruo que nos afecta a todos, junto con el legendario plástico.

El concepto de la bioacumulación se define como el aumento de sustancias contaminantes, pesticidas, metales pesados y otros químicos, dentro de los organismos vivos y que aumenta con los eslabones de la cadena alimentaria.

Pero ¿qué es la bioacumulación?

Para entender la bioacumulación debemos saber que los mares y océanos son un gran vertedero de residuos humanos. Las industrias, las empresas, los comercios y las viviendas generan muchos residuos que terminan llegando al mar. La industria metalúrgica, así como la farmacéutica, la de cosmética, la de tintes y otras industrias generan muchos residuos de metales pesados que se eliminan mezclados con agua. La producción agrícola genera pesticidas que terminan en los ríos también. Los ríos son un medio de transporte directo al mar junto con el vertido directo de los residuos.

¿Por qué nos afecta la bioacumulación?

Los moluscos como los mejillones, los crustáceos como las gambas, los cnidarios como las medusas y los peces pequeños, son filtradores. Los animales filtradores se alimentan de las partículas que hay en el agua. Así pues, estos animales incorporan en su dieta los contaminantes que los humanos hemos vertido en el mar. PERO ESTO NO TERMINA AQUÍ. Los peces más grandes se alimentan de estos animales que tienen metales pesados dentro y no solo se comen uno, sino que se comen muchos. Los peces más grandes acumulan en su interior un nivel mayor de estos contaminantes. Esto ocurre a lo largo de los eslabones de la cadena alimentaria hasta llegar a nosotros. Los humanos nos comemos los peces grandes que se han comido peces medianos que a la vez estos se han comido peces pequeños y a la vez estos se han comido crustáceos, moluscos y otros filtradores. El nivel de metales pesados, de tóxicos, de químicos y de contaminantes que nos llega a nosotros es muy elevado y peligroso para la salud y el bienestar.

Y, ¿qué hay de los plásticos?

Los plásticos, ese monstruo legendario presente en el día a día de todos, se han convertido en una problemática palpable, visible y real. Hoy en día, el plástico está en todo y se le hace un uso desmesurado. Se generan toneladas de residuos de plásticos que no pueden ser destruidos y son almacenados en vertederos. No todos los plásticos son bien tratados y controlados por empresas de reciclaje, muchos de ellos son tirados al suelo de las calles, en las montañas y en las playas por el poco civismo y la poca educación de la sociedad. El viento y los ríos transportan estos residuos al mar y al océano. El plástico es un material no degradable o con una degradación a larguísimo plazo, y por lo tanto una vez en el mar reside en él de forma permanente. El plástico no desaparece pero sí se rompe en trocitos más pequeños hasta llegar a tamaños casi no visibles a simple vista, son los llamados micro-plásticos.

¿Por qué nos afectan los micro-plásticos?

Los animales filtradores mencionados anteriormente cuando se alimentan ingieren estos micro-plásticos y así llegan estos a los peces mayores y luego a nosotros. Los peces grandes también ingieren plásticos de tamaño mayor. Ya se han visto ejemplares de peces, aves y mamíferos marinos, muertos en las playas, con el estómago lleno de plásticos. PERO ESTO NO TERMINA AQUÍ. Los micro-plásticos han llegado ya a la sangre de los animales y también a la sangre de los humanos. Se han hecho estudios, analizando muestras de sangre de personas que demuestran que por nuestra sangre corren micro-plásticos.

¿Qué podemos hacer?

El daño está echo y no se puede remediar. El mar contiene metales pesados, contaminantes, químicos, tóxicos, plásticos y micro-plásticos, esto no va a cambiar. Podemos impedir que el problema se agrave y aumenten los niveles de estos elementos, ya presentes en el mar, ¿nos ayudas?

El decálogo del BraveDiver ECO-Warrior

– Tira siempre los plásticos en su contenedor. – Evita los productos de un solo uso. – Reduce la compra de productos envasados con plásticos así cómo el uso del plástico. – Reutiliza siempre que puedas. – Recicla para que los residuos sean tratados y aprovechados. – Recupera los productos que se puedan aprovechar para otros fines y usos, ¡la imaginación es poder! – Cuando bucees o hagas apnea y veas un plástico o residuo recógelo, ¡no cuesta nada! – Tómate siempre unos minutos antes de finalizar tu inmersión o tu salida en apnea para recoger residuos, ¡limpia el espacio del que has disfrutado para poder volver y disfrutar más! – Cuelga en redes sociales una fotografía de los residuos que hayas encontrada para que el mundo pueda ver que este problema es real. #cleanupchallange #cleanupocean #cleanupsea – Cuéntale esto a todo tu círculo familiar y de amigos, ¡cuántos más seamos, menos residuos!

Y, ¿qué hay de los plásticos?

Los plásticos, ese monstruo legendario presente en el día a día de todos, se han convertido en una problemática palpable, visible y real. Hoy en día, el plástico está en todo y se le hace un uso desmesurado. Se generan toneladas de residuos de plásticos que no pueden ser destruidos y son almacenados en vertederos. No todos los plásticos son bien tratados y controlados por empresas de reciclaje, muchos de ellos son tirados al suelo de las calles, en las montañas y en las playas por el poco civismo y la poca educación de la sociedad. El viento y los ríos transportan estos residuos al mar y al océano. El plástico es un material no degradable o con una degradación a larguísimo plazo, y por lo tanto una vez en el mar reside en él de forma permanente. El plástico no desaparece pero sí se rompe en trocitos más pequeños hasta llegar a tamaños casi no visibles a simple vista, son los llamados micro-plásticos.

¿Por qué nos afectan los micro-plásticos?

Los animales filtradores mencionados anteriormente cuando se alimentan ingieren estos micro-plásticos y así llegan estos a los peces mayores y luego a nosotros. Los peces grandes también ingieren plásticos de tamaño mayor. Ya se han visto ejemplares de peces, aves y mamíferos marinos, muertos en las playas, con el estómago lleno de plásticos. PERO ESTO NO TERMINA AQUÍ. Los micro-plásticos han llegado ya a la sangre de los animales y también a la sangre de los humanos. Se han hecho estudios, analizando muestras de sangre de personas que demuestran que por nuestra sangre corren micro-plásticos.

¿Qué podemos hacer?

El daño está echo y no se puede remediar. El mar contiene metales pesados, contaminantes, químicos, tóxicos, plásticos y micro-plásticos, esto no va a cambiar. Podemos impedir que el problema se agrave y aumenten los niveles de estos elementos, ya presentes en el mar, ¿nos ayudas?

El decálogo del BraveDiver ECO-Warrior

– Tira siempre los plásticos en su contenedor.

– Evita los productos de un solo uso.

– Reduce la compra de productos envasados con plásticos así cómo el uso del plástico.

– Reutiliza siempre que puedas.

– Recicla para que los residuos sean tratados y aprovechados.

– Recupera los productos que se puedan aprovechar para otros fines y usos, ¡la imaginación es poder!

– Cuando bucees o hagas apnea y veas un plástico o residuo recógelo, ¡no cuesta nada!

– Tómate siempre unos minutos antes de finalizar tu inmersión o tu salida en apnea para recoger residuos, ¡limpia el espacio del que has disfrutado para poder volver y disfrutar más!

– Cuelga en redes sociales una fotografía de los residuos que hayas encontrada para que el mundo pueda ver que este problema es real. #cleanupchallange #cleanupocean #cleanupsea #plasticisthemonster

– Cuéntale esto a todo tu círculo familiar y de amigos, ¡cuántos más seamos, menos residuos!

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