Buceo

El primer Museo Subacuático de Europa en Marsella

Posédion de Christophe Charbonnel (© Wallis - Msm)

Marsella presenta el primer museo subacuático de Europa. Una obra de arte submarina que consta de 10 esculturas de los artistas: Christophe Charbonnel, Herrel, Evelyne Galinski, Mathias Souverbie, Davide Galbiati, Daniel Zanca, Michel Audiar, Benoit de Souza, Marc Petit y Thierry Trivès.

¿Qué es un museo submarino?

El arte no tiene que estar necesariamente en museos tradicionales, y prueba de ello son los varios museos submarinos que hay repartidos por el mundo, cada uno con sus bellezas y particularidades. Si en España tenemos uno de los principales museos submarinos (el Museo Atlántico de Lanzarote), el más célebre a nivel internacional es sin duda el Museo Subacuático de Arte (MUSA) de Cancún. Estos, que son obra del hombre, se unen a otros conjuntos fruto del azar y la historia, como el famoso conjunto de esculturas soviéticas bajo el agua de Tarhankut o la Ciudad Sumergida de Cleopatra en las costas de Alejandría. Se trata siempre de espacios únicos por el impacto visual que supone observar las obras bajo el agua, una experiencia muy codiciada por submarinistas.

El nuevo Museo Subacuático de Marsella

En Marsella ya tienen su museo submarino, concretamente en la playa de los Catalanes. Esta playa es una de las más populares de toda la zona, ya que se encuentra a unos minutos del centro de la ciudad. En ella además hay unas concurridas pistas de voleibol que incrementan las visitas. Se trata de una playa muy turística con mucha actividad, y el museo submarino no hará sino aumentar el número de visitantes por año, atrayendo sobre todo a los amantes del buceo de todo el mundo. Cuenta con diez obras escultóricas de diversos artistas, que se encuentran sumergidas a cinco metros de profundidad a lo largo de la playa. El museo se había concebido inicialmente como una muestra submarina de obras del artista británico Jason deCaires Taylor, que ya es célebre en el ámbito por su trabajo en el conjunto escultórico submarino de la isla de Grenada, en el Caribe.

10 artistas, 10 universos, 10 esculturas

Los artistas han logrado ofrecer una exposición artítica de gran riqueza en el Mediterráneo. Las 10 esculturas que encontramos sumergidas en las costas de Marsella han sido creadas a partir de cemento marino reciclado con pH neutro y así evitar contaminar el medio ambiente. Todos los artistas implicados comparten los mismos requisitos y el mismo deseo en estrecha relación con el medio marino.

El conjunto de figuras se ha creado de tal forma que cree un arrecife artificial que sirva de habitat y refugio para especies marinas.

  • Poseidon, Christophe Charbonnel

Sin duda la imagen usada en muchas de las noticias relacionadas con la abertura del museo submarino de Marsella, la figura de Poseidón de Christophe Charbonnel. En la Mitología Griega Poseidón era el Dios del Mar, de la navegación, de las torments y, como agitador de la tierra, de los terremotos. Su ceño fruncido indica su enfado con la situación de nuestro planeta.

  • Coexistence, Herrel

  • Les Néréides, Evelyne Galinski

  • Fish of Marseille, Mathias Souverbie

  • La Graine et la Mer, Davide Galbiati

  • L’Oursin, Daniel Zanca

  • L’Ours polaire, Michel Audiar

L' Ours Polaire de Michael Audiar, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella (© Wallis - Msm)
L' Ours Polaire de Michael Audiar, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella (© Wallis - Msm)

La escultura de el oso polar de Michel Audiar es un homenaje a uno de los más grandes escultores de animales franceses. El Oso Polar es un símbolo del calentamiento global, que incluso con su pelaje esculpido, el animal nos recuerda los estratos del témpano en proceso de colapso que amenaza el equilibrio de nuestro planeta.

  • Hydropithèques ou Les Singes de Mer, Benoit de Souza

Les signes de mer de Benoit de Souza, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella (© Wallis - Msm)

Fruto de la doble cultura del artista Benoit de Souza, estas criaturas llamadas «Hydropithecus o Sea Monkeys» convocan a dos figuras de un repertorio fantástico y mítico: el Hydropithecus, pequeñas criaturas mitad animal y mitad humano del artista Joan Fontcuberta y Mamy Wata, diosa madre de las aguas, con una apariencia híbrida entre mujer y pez.

  • Séléné, Marc Petit

Séléné de Marc Petit, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella (© Wallis - Msm)
Séléné de Marc Petit, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella (© Wallis - Msm)

En la mitología griega Séléné era la diosa que personificaba la luna. Cuenta la leyenda que después de bañarse en el océano, la diosa emprende un viaje por el cielo oscuro, en un carro tirado por caballos o bueyes blancos. Con esta obra, Marc Petit evoca tanto el impacto de la luna en las mareas terrestres, como los mares que habitan la estrella y los mares lunares.

  • Résilience, Thierry Trivès

Résilience, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella | Résilience de Thierry Trivès (© Wallis - Msm)
Résilience, estatua perteneciente al Museo Subacuático de Marsella | Résilience de Thierry Trivès (© Wallis - Msm)

La obra presenta a un hombre sentado en posición de loto, vestido con una máscara y un neopreno. ¿Sorprendente? El ser humano o ha nacido con la capacidad de sobrevivir bajo el agua, el haber logrado esta conexión y ser capaz de presentar esta posición tan famosa presenta un nuevo equilibrio entre el hombre y el mar, símbolo de armonía y paz encontrada.

Las figuras del Museo Subacuático de Marsella

Dificultades en su construcción

La ejecución del proyecto de este museo submarino no ha estado exenta de problemas, pues se le pusieron muchas dificultades en relación al uso del dominio público marítimo. Hay que tener en cuenta que una instalación escultórica como esta implica un alto grado de responsabilidad tanto por el posible daño que se pueda ocasionar al espacio natural como por futuros accidentes, ahogamientos o incidentes de submarinistas. Para atajar estos impedimentos se han realizado las esculturas con cemento marino reciclado de pH neutro (que no contamina) y se colocan boyas de seguridad en determinados puntos del recorrido.

¿Por qué se crea un museo submarino como este?

La idea que fundamenta la creación de este museo submarino en la Playa Les Catalans es a la vez científica y deportiva. Por un lado, se promueve directamente la práctica del submarinismo en un entorno único par cualquier buceador, ya sea Open Water o de niveles avanzados. Por otro, se realiza un estudio continuo de la interacción con la flora y la fauna submarina de la zona, al hacer un seguimiento del estado de las obras a lo largo de los años, que actúan como resortes para la generación de arrecifes de coral y multiplicación de especies. Se espera tener el museo submarino funcionando durante quince años, inaugurándose oficialmente durante el verano de 2021. Aparte del interés científico para expertos, se va a vincular el museo con cursos de formación dirigidos a alumnos de instituto.

Los efectos de la ubicación de un museo submarino en el entorno ya se conocen, sobre todo gracias a los resultados ofrecidos por el MUSA de Cancún. Entre otras cosas, se detecta que tras un año han evolucionado de manera importante las algas marinas y los corales duplican su población. Además, los crustáceos y moluscos aumentan en número tras un período de cuatro años. Es, por tanto, un punto a favor para el estudio de las especies marinas, de lo cual se puede beneficiar a la larga la ciencia y ya de manera inmediata el propio hábitat marino.

Marsella frente a otros museos submarinos del mundo

Es imposible no comparar este proyecto con el de otros museos submarinos célebres, ya conocidos de sobra por los amantes del buceo de todo el mundo. Por un lado, el de Lanzarote, conocido como «museo Atlántico», se ubica en la Bahía de las Coloradas y su profundidad es mayor, alcanzando los 12 metros. En ese caso todas las esculturas son obra del artista británico Jason deCaires Taylor. Abarcan una superficie de 2.500 metros cuadrados y están hechas de hormigón, que incrementa la biomasa marina y promueve la multiplicación de la fauna acuática de la isla. Al estar el museo marsellés a solo 5 metros de profundidad, puede que sea más apropiado para principiantes del buceo que el de Lanzarote.

Por su parte, el Museo Subacuático de Arte de Cancún, que ostenta el primer puesto en cualquier ranking internacional, es una construcción casi monumental con sus más de 400 obras escultóricas en el fondo marino. Se trata de una de las principales atracciones turísticas de la zona. La profundidad oscila entre los 3 y los 9 metros. Su objetivo es la protección de los arrecifes de coral, así como la generación de la fauna y flora marina en torno a las obras de los artistas. No cabe duda de que el de Lanzarote toma este como referencia en cuanto a sus bases y objetivos.

Referencias utilizadas

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