Buceo, Cursos de buceo

¿Qué no se puede hacer después de bucear o hacer un curso de buceo?

Y para qué limitarnos a un curso de buceo? Hablamos del deporte en general. Y es que el buceo tiene varios efectos en el cuerpo, los cuales nos obligan a tomar ciertas medidas después de las inmersiones con tal de mantenernos lejos de lesiones y problemas de salud. 

Hoy os venimos a explicar justamente eso, todo lo que se puede y lo que no se puede hacer después de estar bajo el agua. 

¿Cómo afecta el buceo a nuestro organismo?

Para empezar, vamos a ver qué cambios pasan en nuestro cuerpo después de estar tiempos prolongados a ciertas profundidades. Hablamos de cambios tanto físicos como químicos y se podría incluso decir que durante una inmersión cambiamos la composición entera de nuestro cuerpo.

Presión atmosférica

En la superficie siempre estamos a una presión media de 1 ATA o una atmósfera. Si bien es cierto que disminuye con la altura, necesitamos subir 1500 metros por encima del nivel del mar para llegar a una presión de 0,83 ATA. A la hora de bucear, en cambio, el efecto es muy diferente. En todos los cursos de buceo PADI, sobre todo en el Open Water Diver, verás que la presión sobre tu cuerpo cambia cada 10 metros de profundidad, aumentando en 1 ATA. Esto quiere decir que la presión que el agua ejerce sobre tu cuerpo a 10 metros de profundidad será de 2 ATA, a 20 metros de 3 ATA y así sucesivamente. No vamos a entrar en más detalle, pero si estás interesado, puedes investigar la ley de Boyle. Además, esta presión también afecta al equipo de buceo que llevas durante la inmersión y a la composición, el volumen de los gases que respiras y es la responsable de lo que se llama enfermedad de descompresión.

Temperatura

Durante una inmersión, mientras estamos sumergidos, perdemos el calor corporal unas 25 veces más rápido que en la superficie. De ahí que tengamos que usar los trajes de buceo y que a veces tengamos que parar una inmersión porque alguien empieza a temblar o tiene mucho frío. 

Toxicidad de los gases

Como veníamos diciendo, la composición de los gases que respiramos a la hora de aprender a bucear o practicar buceo cambia con la profundidad y la presión. En la superficie respiramos un aire compuesto por 78% oxígeno, 21% nitrógeno y 1% de argón (aunque también hay otros gases). Estos gases son vitales para nuestro cuerpo, pero pueden resucitar tóxicos a ciertas profundidades

La información completa se te explicará en el curso PADI Open Water, pero a modo resumen, el oxígeno se vuelve tóxico a unos 56 metros, razón por la que la profundidad máxima del buceo recreativo está en los 40 metros. Y el nitrógeno puede provocar una narcosis a partir de los 25 metros. Es por eso que a medida que avances en el mundo del buceo, verás cursos de especialidad como puede ser el Nitrox, que existe justamente para contrarrestar estos factores

Consumo de aire

Como efecto del aumento de la presión, también aumentamos nuestro consumo de aire. Todo se debe a que el volumen de los gases cambia dependiendo de la profundidad y por tanto de la presión que hay en ese momento. Al reducirse el volumen, consumimos más aire con cada inhalación. Es por eso que los tiempos de inmersión se acortan cuando buceamos a más profundidad. Eso sí, recuerda que puedes mejorar tu consumo de aire con la práctica y con formaciones específicas como un curso de flotabilidad.

 

Todo esto te lo explicará en detalle tu instructor de buceo antes de que entres al agua, ya que son cosas vitales que hay que saber antes de iniciar cualquier deporte submarino, sobretodo el buceo, donde vas a acabar pasando horas y horas sumergido bajo el agua a diferentes profundidades.

Entonces, a la pregunta importante, ¿qué es lo que no se puede hacer después de bucear o después de haber hecho un curso de buceo? 

Calentar tu cuerpo después de la inmersión

Es posible que al salir del agua tengas frío y quieras comer algo caliente, ir a una ducha ardiendo o tomarte un café o té. Aunque tiene lógica, no es recomendable, ya que estás produciendo un cambio repentino en la temperatura de tu cuerpo, el cuál está en proceso de adaptarse otra vez a la superficie. Lo que puedes conseguir con ello es acelerar la descompresión en todo o una parte del cuerpo, provocando la enfermedad por descompresión.

Coger un avión

Seguramente lo habrás escuchado mil veces, ya que es lo primero que te explicarán en un curso de buceo PADI o cualquier otro. Al igual que con el punto anterior, volar después de bucear o simplemente subir a grandes altitudes, puede acelerar tu descompresión y provocarte serios problemas de salud. Lo recomendable es permanecer en la superficie y a nivel del mar durante 1 o 2 días antes de emprender tu viaje.

Hacer ejercicio

No existen evidencias científicas acerca de ello, pero no es muy recomendable forzar tu cuerpo a hacer deporte justo después de bucear. En cualquier escuela de buceo te dirán que te tomes las cosas con calma y dejes que tu cuerpo vuelva a la normalidad a su ritmo, sin forzarlo en cintas de correr y máquinas de gimnasio.

Beber alcohol

Aunque es cierto que tienes que tomar agua y otras bebidas que te hidraten, se recomienda encarecidamente que no te vayas al bar. El alcohol es una sustancia que deshidrata y además es anticoagulante. Como puedes imaginar, no va a afectar de manera positiva a la descompresión de tu cuerpo.

Hacer snorkeling

Al igual que con el buceo, al hacer snorkeling y sumergirte para ver el fondo marino, aunque sean 5 metros, afecta a la presión a la que sometes tu cuerpo. Recuerda que bajo el agua, esa presión aumenta mucho más rápido que en la superficie. No hay ningún problema son el snorkeling siempre que estés flotando en la superfície, pero evita bucear y ir bajo el agua para no alterar tu cuerpo.

Masajes relajantes

Aunque suene paradójico, un masaje relajante que mejora tu circulación después de un curso de buceo o inmersión, es malo para tu cuerpo. Puedes hacer estiramientos y masajear un poco alguna zona, pero un masaje intenso puede hacer que tus tejidos liberen gases a la sangre que no deberían estar ahí, por lo que acabarás encontrándote peor que antes.

 


 

En resumen, si has hecho o estás haciendo uno de los cursos de open water o simplemente estás realizando inmersiones en tus vacaciones, te tienes que tomar la vida con calma y centrarte en descansar y relajarte al volver al nivel del mar. Las inmersiones en aguas abiertas requieren que te tomes unas “vacaciones” después de ellas hasta que tu cuerpo se normalice. Por eso es un deporte perfecto si quieres aprender, ver cosas nuevas, pero a la vez desconectar y relajarte.

En Brave Divers tenemos muchísimos cursos adaptados a todos los niveles del buceador y en los sitios más destacados del mundo. Si quieres saber más, no dudes en visitar nuestro catálogo de cursos de buceo o contactarnos para que te asesoremos.

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